Ir al contenido principal

Los términos importan

A continuación voy a realizar una opinión personal sobre dos documentos leídos acerca de la denominación que han tenido y tienen las personas con diversidad funcional.

Desde mi punto de vista, me parece muy buena la evolución que ha habido en el lenguaje, con respecto a la denominación de estas personas, ya que, como bien dice el documento sobre la diversidad funcional, en el que al principio a las personas con diversidad funcional se les denominaba con etiquetas que resultaban ofensivas como pueden ser "minusválido" o la siguiente acepción que se les dió, que fue "discapacitado". Estas dos etiquetas me parecen bien que a día de hoy ya no se consideren a la hora de etiquetar a las personas debido a que estos términos significan literalmente "menos válido" en el primer caso y "no estar capacitado" o "ser menos capaz" en el segundo cuando, realmente, son personas que si pueden ser totalmente válidas al igual que otra persona que no tenga ninguna discapacidad, es decir, el hecho de tener una discapacidad no significa que no sea capaz de realizar una tarea.

A continuación, se modificó el término, pasando a ser "persona con discapacidad". Con este termino se avanzó mucho porque con él, para empezar, ya se le tiene en cuenta como persona en el nombre, y también porque con este termino ya se acota el significado y no se le considera como una persona minusválida o discapacitada, sino que se hace ver que simplemente posee una discapacidad.

Por último, la siguiente acepción que apareció, la cual es la que está aceptada hoy en día, es la de diversidad funcional, con ella se pretende hacer ver que existen diferentes maneras de hacer las cosas y que el hecho de tener una discapacidad no te afecta en el modo de hacer tu día a día si se posee de los medios alternativos que te lo permitan, por ejemplo, las personas que pueden usar las piernas las usan para desplazarse, mientras que las que no pueden usarlas, utilizan una silla de ruedas como forma de desplazamiento alternativo.

Para mi, el término más adecuado es el de "persona con discapacidad" ya que con el resto de termino considero que o se denigra a estas personas o se trata de ocultar una realidad que está ahí, es decir, minusválido y discapacitado son denigrantes y, por el lado contrario, persona con diversidad funcional es un término que trata de ocultar la realidad de estas personas ya que lo que buscan con este término es decir que no tienen ninguna discapacidad ya que la funcionalidad que pierden con su discapacidad la compensan mediante el uso de otros medios como, por ejemplo, pueden ser el uso de la silla de ruedas; pero el hecho de que puedan suplir esta funcionalidad perdida por su discapacidad no significa que esta haya dejado de existir, máxime cuando la sociedad aún no está preparada para la inclusión, empezando con las barreras arquitectónicas, que hacen que ya las personas con discapacidad no puedan acceder a todos los sitios del mismo modo que lo podría hacer alguien que no tenga discapacidad.

En resumen, diría que los términos si importan y es importante tenerlos en cuenta a la hora de usarlos porque un uso incorrecto de ellos, aunque no sea a propósito, pueden considerarse como un insulto debido al tono despectivo de su significado y connotación.

Comentarios

  1. Jaime, es genial contar contigo en esta clase, creo que tus reflexiones aportan muchísimo.

    Un abrazo,

    Alejandra

    ResponderEliminar

Publicar un comentario